¿MIEL O
HIEL?...
Por supuesto que la gran aportación de dulzura, buen
sabor y agradables sorpresas que recibimos gracias a estas denominadas redes
sociales, nadie, y menos yo, voy a cuestionar.
Mi pregunta, reflexión quizás, está enfocada en la
dirección de cómo se desarrollan todas y cada una de las cosas cuestionables y
dañinas para la sociedad en general, que en estos pucheros se cuecen. No es que
lo que manifestemos como intolerable o inadmisibles esté mal hecho, sé que con
mejor o peor destreza, todos aportamos lo que sanamente creemos como mejorable
frente a ciertos abusos, silencios y problemas, quizás esta “MI” visión, no
coincida con otras muchas, es que tengo la sensación de que es. “algo que nos
dejan hacer como desahogo limitado y extremadamente controlado, sabiendo que
mientras soltamos la ira frente a un teclado de ordenador, no lo hacemos en las
calles, y tristemente, ya asumimos que con esto hemos cumplido”.
Insisto, quizás sean los muebles de mi cabeza que
están ligeramente desordenados, pero es algo que empieza seriamente a
preocuparme por diferentes motivos:
Es práctica habitual ver que en esta y otras redes
sociales, los mayores enfrentamientos políticos y hasta personales se estén
dando y aireando entre personas con ideas similares y que estamos padeciendo
las mismas consecuencias del despotismo de un gobierno fascista en nuestro
país.
No es lógico, al menos bajo mi punto de vista, que
en situaciones como la actual en nuestro país, los mayores “esfuerzos” políticos
de TODA la oposición, aireados en todos las redes sociales, solo y
exclusivamente pasen por las encarnizadas luchas internas entre ellos mismos
por mantenimiento de puestos, cargos… o simplemente “robarse unos votos” entre
ellos.
Todos en estas “cajas” criticamos las injusticias más
horribles que este gobierno del P.P está aplicando contra los ciudadanos,
especialmente contra los más débiles y sensibles, todos lo hacemos, lo que implícitamente
significa que las conocemos, así todo, seguimos creyendo que con escribirlo en
nuestro “Muro” o pulsar en el “Me gusta” de otro o dejando constancia en un twitter
ya hemos cumplido. Todo esto está bien,
incluso necesario, es más gracias a estas redes sociales muchas cosas han
mejorado en nuestras vidas, muchos conocimientos, amistades y hasta nuestra
calidad de vida han mejorado… y ojalá así siga. Pero, cuando se nos convoca
para salir a manifestarnos o secundar una huelga, no podemos escudarnos en la “teoría
de los oídos en línea recta”… lo que nos entra por uno, nos sale por el otro y
dar por cumplido nuestro compromiso paralelo al cierre del ordenador.
… Y mientras… los semilleros del fascismo crecen, se
multiplican y descaradamente se empiezan a hacer notar… “ y no exclusivamente
en las REDES SOCIALES”, ellos si aprovechan el tiempo, si mueven su maquinaria
en las calles, si se crecen porque nadie retoma las reivindicaciones ni el espíritu
de lucha que demostramos en épocas anteriores… EN LA CALLE. ¿Es que solo sabemos protestar, manifestarnos,
reivindicar, oponernos cuando en el poder hay un gobierno que no es del P.P o
cuando ya da igual porque las palabras que podamos decir se ahoguen en nuestras
gargantas?... No me sirve eso de que no sé quién y no se cual son iguales, tengo
mis opiniones al respecto, pero nunca lo aceptaré como válido y menos como
excusa para no reaccionar, es mas siempre he considerado que ese es el escape
del que como las lavativas, sirve para todos los culos, o del avispado
especialista en pescar en rio revuelto…
Qué pena que los odios internos, solo conduzcan a
comportamientos interesados de los oportunistas que los generan y de los
vanidosos.
Gracias al Facebook, entre otras, hemos podido
recuperar muchas cosas buenas, personas casi olvidadas, amigos nuevos y amigos
de antaño… muchas cosas y muy buenas, pero sigo teniendo mi “particular”
opinión respecto a la casi anulación de “La lucha personal por la digital”… que
no está mal, pero como complemento.
No seáis muy crueles con migo jajajaja… Estoy un
poco “tocado” por la forma de corresponder a ciertas convocatorias contra los
abusos de poder de este gobierno.
Eliecer Alonso Rodríguez
